Me gusta y disgusta Facebook a partes iguales. Cada día sumo nuevos argumentos a favor y en contra que dejan la balanza más o menos equilibrada. Reconozco mi fascinación por los grupos que crea la gente, expresando sus filias y fobias, y siento especial predilección por los que derriban algún tabú.
En Suecia, por ejemplo, se están multiplicando los grupos en contra la posible financiación pública de la boda de una de sus princesas. Ya se cuentan por decenas de miles los seguidores de "Niégate a pagar la boda de Victoria" o "No quiero pagar la boda de Victoria".
No usan ni circunloquios, ni perífrasis ni otros recursos cobardes. Llaman al pan, pan y al vino, vino. Ya podría aprender la gran prensa sumisa, cagueta y achantada, que secuestra debates que interesan a todos, como es el de la monarquía.
En Suecia, por ejemplo, se están multiplicando los grupos en contra la posible financiación pública de la boda de una de sus princesas. Ya se cuentan por decenas de miles los seguidores de "Niégate a pagar la boda de Victoria" o "No quiero pagar la boda de Victoria".
No usan ni circunloquios, ni perífrasis ni otros recursos cobardes. Llaman al pan, pan y al vino, vino. Ya podría aprender la gran prensa sumisa, cagueta y achantada, que secuestra debates que interesan a todos, como es el de la monarquía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario