viernes, 27 de febrero de 2009

Todavía hay esperanza

Siempre me despierto con la radio para saber cómo se presenta el día, aunque a las 6:30 de la mañana es difícil absorber toda la avalancha de información –o desinformación- que uno recibe.

El otro día, de toda la ristra de noticias que disparó la locutora, sólo pude procesar 3 palabras: subida-impuestos-ricos. Me quedé atónita. Aquella concatenación de palabras chirrió en mis oídos por inusual y pensé que mi cerebro me jugaba una mala pasada. Esa sucesión de palabras había quedado sólo para los libros escritos por “rojos” , los programas electorales de izquierdas populistas latinoamericanas y los mítines de IU.

Quería recabar más datos y así lo hice al llegar al trabajo. Y efectivamente: la noticia era cierta. Sólo tengo una palabra: ¡Bravo! … Y que cunda el ejemplo.



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